Ahorro de energía
Deshumidificador o aire acondicionado: cuál necesitas y cuánto gasta cada uno
En buena parte de la costa española, el problema del verano no es solo el calor: es la humedad. Y en invierno, la condensación en las ventanas y las manchas de moho en las esquinas. Para las dos cosas se habla de deshumidificadores y de aire acondicionado, pero no hacen lo mismo ni sirven para lo mismo.
Qué hace cada uno
Aire acondicionado
Enfría el aire haciéndolo pasar por una batería fría. Como efecto secundario, el aire suelta humedad, que se condensa y sale por el desagüe. Es decir, enfría y deshumidifica a la vez, y el calor lo expulsa al exterior por la unidad de fuera.
Deshumidificador de compresor
Por dentro es casi un aire acondicionado en miniatura, pero con todo en una sola caja: el aire pasa por una batería fría donde deja la humedad, y después por una caliente antes de volver a la habitación. Resultado: quita humedad pero no enfría; de hecho, el aire sale algo más caliente. El agua se acumula en un depósito o se evacúa por una manguera.
Deshumidificador de desecante
Usa un material que absorbe la humedad y una resistencia que lo regenera. Funciona mejor que el de compresor en estancias frías, pero consume más y calienta el ambiente.
El modo seco del aire acondicionado
Si ya tienes un split, tienes un deshumidificador bastante eficaz: el modo seco (el de la gota en el mando). En este modo el compresor trabaja a baja potencia y el ventilador va muy lento, así que el aire pasa despacio por la batería fría y suelta más humedad sin enfriar demasiado la habitación.
Es ideal para esos días nublados y bochornosos de la costa, con 27 °C y la humedad por las nubes, en los que no hace falta enfriar mucho pero sí quitar la sensación de pegajoso. Te lo explico también en a qué temperatura poner el aire acondicionado.
Cuánto gasta cada uno
Son órdenes de magnitud orientativos, con la luz a 0,20 €/kWh:
| Aparato | Potencia típica | Coste por hora de uso |
|---|---|---|
| Split en modo seco | Bastante menos que en modo frío | Unos céntimos |
| Deshumidificador de compresor doméstico | Entre 200 y 400 W | 0,04 a 0,08 € |
| Deshumidificador de desecante | Entre 300 y 700 W | 0,06 a 0,14 € |
| Split en modo frío (3,5 kW, A++) | Unos 0,35 kWh por hora de media | Unos 0,07 € |
Para ver el consumo de tu split con tus datos, usa la calculadora de consumo del aire acondicionado.
Qué elegir según tu caso
- Verano, calor húmedo, ya tienes split en la estancia: usa el modo seco o el modo frío a 25-26 °C. No necesitas nada más.
- Verano, sin aire acondicionado: un deshumidificador mejora mucho la sensación de bochorno, pero no enfría. Si el calor también es un problema, piensa en un split: aquí comparo split y portátil.
- Invierno, condensación en las ventanas o moho: deshumidificador. El aire acondicionado en modo calor seca el ambiente, pero si hay un problema de humedad persistente, el deshumidificador es la herramienta adecuada. En estancias muy frías, mejor de desecante.
- Sótano, trastero, bodega o armario empotrado con humedad: deshumidificador, porque ahí no hay aire acondicionado.
- Ropa tendida dentro de casa: un deshumidificador acelera mucho el secado y evita que la humedad acabe en paredes y ventanas.
Cómo elegir un deshumidificador
- Capacidad en litros al día. Se mide en condiciones de laboratorio de mucho calor y humedad, en torno a 30 °C y 80 % de humedad. En una casa en invierno sacará bastante menos agua de la que dice la caja, así que no te quedes justo.
- Higrostato. Te permite fijar la humedad deseada, por ejemplo un 50 %, y el aparato se para al alcanzarla. Ahorra mucho.
- Depósito o drenaje continuo. Si lo vas a usar a diario, que tenga salida para manguera o un depósito grande.
- Temperatura mínima de funcionamiento. Los de compresor rinden mal en habitaciones frías; en estancias sin calefacción, mejor uno de desecante.
- Ruido. Si va a estar en un dormitorio, mira los decibelios.
Antes de comprar nada: busca el origen
Si la humedad es constante, conviene saber de dónde sale:
- Condensación: aparece en ventanas y en paredes frías, sobre todo en invierno y por la mañana. Se combate ventilando a diario y reduciendo la humedad que generas al cocinar, duchar y tender.
- Capilaridad: manchas en la parte baja de las paredes de plantas bajas, que suben desde el suelo. Un deshumidificador la alivia, pero no la resuelve.
- Filtraciones: manchas tras las lluvias, en techos o fachadas. Hay que reparar el origen.
Un higrómetro de pocos euros te dirá si tu problema es real: si pasas muchos días por encima del 60 % de humedad relativa en casa, merece la pena actuar.
Preguntas frecuentes
¿El modo seco del aire acondicionado sustituye a un deshumidificador?
En verano, para bajar la humedad de una habitación que ya tiene split, sí en la mayoría de los casos. En invierno o en estancias sin aire acondicionado, como un sótano o un trastero, no: ahí es mejor un deshumidificador.
¿Qué humedad es la ideal en casa?
Entre un 40 y un 60 % de humedad relativa. Por encima del 60 % aumenta la sensación de bochorno y el riesgo de moho y ácaros; por debajo del 40 %, el ambiente reseca ojos y garganta.
¿Un deshumidificador enfría la habitación?
No. Un deshumidificador de compresor devuelve el aire un poco más caliente y los de desecante, bastante más. Quitan humedad, pero no enfrían.